Os voy a contar una historia sobre un pequeño momento de mi
vida, sobre un momento de vacío existencial y de decepción absoluta en el que
creí que mi fe en la humanidad estaba acabada. Hace tiempo que soy incapaz de
abstraerme de las barbaridades que están ocurriendo hoy en día en nuestro
mundo, y que creí que no viviría en mi tiempo de vida. Guerras, genocidios, la
vuelta de discursos fascistas, un sistema neoliberal salvaje, el calentamiento
global y su consecuente cambio climático que ya está aquí, y una falta de
humanidad que nos querían hacer creer que era lo que estaba de moda. Pero lo
que os quiero contar, eso de lo que va este escrito, es cuando comenzó el
genocidio en Palestina, cuando ningún gobierno de lo que yo creía la
civilización hizo nada por evitarlo. Cuando el sionismo asesinó a miles y miles
de personas inocentes, incluidos más de veinte mil niños y niñas.
Experimenté una temporada en que pensé que la humanidad
estaba muerta por dentro, que una vez más el mal y la indiferencia volvían a
traer barbaries que creí que solo eran recuerdos horribles de la historia
pasada. Y eso me deprimió mucho, pero
quizás la esperanza y el optimismo son parte de mi personalidad. Me negué a
creer que solo había maldad e indiferencia en el mundo, que no estaba viendo el
mundo tal y como era, sino una muestra pequeña pero sin embargo horripilante.
Miré dentro de mí y a mi alrededor y empecé a buscar las cosas buenas de la
vida, no una visión sesgada del mundo, y en muchas ocasiones influida por
medios de comunicación que solo resaltan lo peor de lo peor, ocultando buenas
personas y buenos actos.
Fue un día, recuerdo que me tumbé en mi cama y comencé a
pensar en cosas que demostraban que en el mundo había más bien que mal. Ahora
voy a enumerar cosas buenas y maravillosas sin ningún orden en especial:
Mi familia, mi madre, mi hermana, mi perra Maggie, mi gato
Simbad, su amor incondicional, mi amiga Cris, su sonrisa, su apoyo en los
momentos duros, las croquetas, los voluntariados con personas con discapacidad
física y orgánica, el olor del salitre
de la playa de El Sardinero, la voz de Freddie Mercury cantando, las personas
como Chema que rescata gatos, los cura y los entrega a familias que les darán
una vida maravillosa, quien madruga para trabajar para ganarse la vida, mi
sobrina Vega y su cara de felicidad porque a sus dos años todo es un descubrimiento,
las olas del mar rompiendo, mi carrera para formarme como trabajador social.
El sexo con la persona a la que amas, la tortilla de patatas,
la paz y la cooperación, la multiculturalidad, La Sombra del Viento de Carlos
Ruíz Zafón, escuchar al otro, Lady Gaga, mis amigos, las sobremesas y las comidas ricas ricas,
Star Wars, mi pasión por la escritura, una manta caliente un día de invierno,
mi tierruca, un durum de pollo con patatuelas, Roma, Van Gogh, U2, chocolate
con churros, la meditación para descansar la cabeza, mi casa, pasear bajo los
árboles, el valle de Ucieda, mi abuela Pruden, los médicos y enfermeras que nos
cuidan, la gente que ayuda a los vulnerables, el empoderamiento, el humor de
pedos, el humor inteligente.
Los que luchan por cambiar el mundo a mejor, hope estamos a
tiempo, el cielo azul, Borja Iglesias, el olor a petricor, vivir la vida, las
nubes, la música, el crecimiento personal, lograr los sueños, viajar,
experimentar, conocer, la ciencia-ficción, Tessa Fowler, los funkos, Pokémon, las
hamburguesas, los coches eléctricos, un abrazo de quien te quiere, la handbike,
los niños y niñas que aprenden lo que es la empatía, la Luna, la tecnología de
cancelación de ruido, un pincho de tortilla en una terraza, la canción de M83
Outro, los recuerdos bonitos y los que no lo fueron tanto pero que me ayudaron
a crecer, M2 Movimiento y Medicina, la doctora Matilde, Interstellar, la
navidad a mi manera, los árboles de enfrente, los que donan sus órganos como el
mayor acto de altruismo posible.
La lluvia cuando hace falta, El Rey León, los polvorones, los
osos, el espacio, Matrix, subir al puerto de Palombera, el zorro, la nieve,
Nelson Mandela, la Sagrada Familia, las galletas dinosaurus, el sol, la Arnía,
Ted Lasso, las rabas, la bahía, Luke Skywalker, los creadores de contenido con
discapacidad, pizza para desayunar, un amanecer un día de viento sur, el
derecho a vivir como te dé la gana…
